Podología Deportiva

Podología Deportiva

En Invisible Training tratamos de abarcar los diversos ámbitos relacionados con la salud y la actividad deportiva, como la Podología Deportiva. En este sentido, nuestros pies son de vital importancia para mantener unos buenos patrones de movimiento y también para el buen funcionamiento de otras estructuras ascendentes como rodillas, cadera e incluso espalda.

Caminar, correr, mantener una posición estática… en todas estas opciones, el pie es la primera parte de nuestro cuerpo que contacta con el suelo sosteniendo nuestro peso y estabilizándonos.

Este tipo de podología se especializa en el tratamiento y la prevención de lesiones, que aunque siempre será tratada a través de la zona podal, puede manifestarse en otras zonas del cuerpo. Incluso sin tener ningún problema latente, este servicio puede ayudarte a mejorar tu rendimiento a través de tu pisada

Podología Deportiva

Causas y lesiones frecuentes por las que acudir a la podología deportiva:

  • Dolor de talón o en el tendón de Aquiles
  • Problemas de rodilla, cadera o espalda
  • Dolor en las piernas, espinillas o pantorrillas
  • Inestabilidad o esguinces de tobillo
  • Metatarsalgias: dolor en la base de los dedos provocado por una sobrecarga por el apoyo y uso excesivo de esta zona.
  • Fascitis plantar: dolor generalizado en la planta del pie
  • Espolones calcáneos: crecimiento óseo anómalo en el talón
  • Hiperqueratosis: Engrosamiento de la piel, generalmente en forma de callo, causado por la irritación, fricción repetida o presión con el calzado.

No es necesario sufrir una lesión para acudir a un servicio de podología, igual que no es necesario sufrir una lesión para acudir a un servicio de fisioterapia o de entrenamiento personal.

Aun así, en podología deportiva, en la mayoría de casos nos encontramos con lesiones crónicas que provocan molestias, dolores o dificultades para realizar alguna práctica específica relacionadas con la zona podal. Las lesiones crónicas son aquellas que perduran en el tiempo de forma sistemática, provocando síntomas patológicos de forma gradual a lo largo del tiempo.

Las lesiones agudas son aquellas provocadas por un hecho aislado concreto (aun siendo de larga duración) como un traumatismo.

Podología Deportiva: Procedimiento de actuación en pacientes

En Podología Deportiva, el tratamiento, al igual que cualquier otro servicio que ofrecemos en Invisible Training en Sant Cugat, se inicia con una valoración biomecánica. En esta concretamente, se analizan los siguientes factores:

  • Anamnesis e historial clínico del paciente
  • Forma anatómica del pie
  • Estado de la musculatura intrínseca del pie y del tren inferior
  • Valoración articular y ligamentosa
  • Dismetrías reales o posicionales
  • Presiones plantares según el tipo de apoyo
  • Técnica de marcha o carrera
  • Evaluación del calzado deportivo

Una vez realizado este estudio, se valora cuáles son los métodos más efectivos para solucionar el problema principal. En la mayoría de los casos se recomienda tratar con plantillas o soportes plantares las alteraciones propias del pie.

Además, en nuestro caso, recomendamos encarecidamente el trabajo activo para la resolución de desequilibrios y debilidades que podamos mejorar a través del ejercicio físico. 

Repercusión de la pisada en el rendimiento deportivo

La pisada y la musculatura intrínseca del pie tienen una gran influencia en el mecanismo de otras partes del cuerpo que, a simple vista, pueden parecer no estar relacionadas.

Por razones como esta defendemos tan firmemente nuestro método de trabajo multidisciplinar en el que la readaptación de cualquier lesión puede estar sometida a valoraciones de diferentes ámbitos.

En podología deportiva, una de las alteraciones más comunes y populares entre los deportistas es el de la pronación o supinación de la pisada.

Esto supone una alineación incorrecta del pie en relación a la pierna a la hora de tomar contacto con el suelo. Lo cual a su vez supone que las presiones que recibe nuestro pie sean totalmente desiguales, provocando molestias, dolores e inestabilidades causadas por la incapacidad del pie a adaptarse al terreno durante las distintas fases de la marcha.

Pronación y supinación del pie en la podología deportiva

La pronación del pie provoca un mayor apoyo con la parte interna, lo cual favorece al desarrollo de un pie plano, que a su vez aumenta el riesgo de la aparición de valgo de tobillo y de rodilla, además de suponer un problema para el ligamento cruzado anterior y la articulación de la cadera.

En cambio, la supinación del pie provoca un mayor apoyo con la parte externa del pie que favorece al desarrollo de un pie con un puente excesivo, lo cual no supone tantos problemas como la pronación pero sigue siendo un desequilibrio a mejorar.

De hecho, autores como Kodithuwakku Arachchige, Chander y Knight afirmaron en 2019 que el 25% de la población tiene el pie plano, lo cual se asocia con un mayor número de lesiones en las extremidades inferiores. 

La característica más significativa del pie plano es el descenso del arco longitudinal interno, el cual en condiciones normales se mantiene gracias a la musculatura intrínseca plantar que se considera estabilizadora del pie.

Para reforzar esto se recurre a un tipo de trabajo llamado foot core, que a la práctica se asemeja al entrenamiento de la zona lumbo pélvica y abdominal llamada core.

Este tipo de trabajo tiene como objetivo reforzar la musculatura estabilizadora que nos proporciona el control y también la movilidad necesaria para mejorar la cinética y la cinemática de la marcha. 

Podología deportiva y Running

Por todo esto, hace ya años que las marcas deportivas decidieron abarcar este asunto en relación al calzado que se comercializa, sobre todo en relación al running. Pero realmente se basaron únicamente en confeccionar zapatillas para pronadores o supinadores.

La podología va mucho más allá, por ello en nuestra área de podología deportiva aconsejamos encarecidamente el uso de plantillas a todas aquellas personas que sufran alguno de los problemas o irregularidades comentados en este texto.

Aun así y volviendo al ámbito del running, hay algunos factores importantes que deben tenerse en cuenta a la hora de escoger unas zapatillas deportivas:

  • Técnica de carrera: si usamos mucho el talón o únicamente la parte anterior del pie
  • Morfología del pie o tipo de pisada: pronador o supinador
  • Terreno habitual: blando o duro
  • Constitución física: peso ligero o pesado
  • Ritmos de carrera: ritmos bajos o altos
  • Tipo de entrenamiento: carrera continua o series
  • Tiempo de uso de las zapatillas: 600 – 1000 kilómetros dependiendo del tipo de zapatilla

Destacados