La tendinitis del tendón de Aquiles (también llamada tendinopatía aquílea o tendinosis de Aquiles en casos crónicos) no es solo un problema local: el Aquiles es un auténtico acumulador de energía elástica. Cuando pierde su capacidad de “muelle”, aparecen dolor, rigidez y una tolerancia muy baja al impacto. En Invisible Training (Sant Cugat) tratamos el dolor y, sobre todo, devolvemos al tendón su capacidad de carga con un plan por fases: control de irritabilidad, fisioterapia avanzada y readaptación específica para correr y saltar.
Diferenciamos fase muy irritable vs poco irritable para elegir el tratamiento correcto desde el primer día.
Diatermia profunda (Indiba) para modular síntomas y favorecer recuperación en fases reactivas.
EPI/EPTE ecoguiada cuando hay tendinosis y dolor crónico con pérdida de capacidad de carga.
Readaptación avanzada: fuerza del tríceps sural (gemelo/sóleo), progresión excéntrica y retorno a carrera.
El dolor en el tendón de Aquiles puede aparecer en distintas zonas y fases. Identificar el tipo de tendinopatía y su irritabilidad acelera la recuperación y reduce recaídas.


Cuando el Aquiles pierde su elasticidad y capacidad de carga, el dolor aparece al correr, saltar o incluso al caminar, y la rigidez se vuelve recurrente.

Ajustamos irritabilidad, tratamos el tejido y reentrenamos fuerza y potencia reactiva con progresión específica.

El objetivo es un tendón que tolere cargas excéntricas rápidas y permita volver a correr o saltar sin dolor.
En fases muy irritables, el dolor aparece incluso en reposo. Aquí, nuestro tratamiento es sintomático y de recentraje, utilizando Diatermia Profunda para modular la inflamación.
En casos de tendinosis (dolor crónico), empleamos Electrólisis Percutánea (EPI/EPTE) ecoguiada para provocar una respuesta regenerativa en el tejido que ha perdido su capacidad de carga.
Cada corredor tiene una pisada única. Analizamos si existe una debilidad en el sóleo o un exceso de tensión en la fascia plantar que esté "secuestrando" la movilidad del tendón.
El objetivo final es la recuperación de la fuerza máxima y la potencia reactiva. No consideramos el alta hasta que el tendón soporte cargas excéntricas de alta velocidad sin dolor.
Se usan como sinónimos, pero en la práctica “tendinosis” suele referirse a cuadros más crónicos con cambios estructurales y menor capacidad de carga.
La rigidez matutina es típica en tendinopatías. El tendón necesita calentarse y, sobre todo, recuperar capacidad de carga con un plan progresivo.
Si el dolor en el tendón de Aquiles aparece incluso en reposo o es muy limitante, hablamos de fase muy irritable: primero bajamos síntomas y recentramos cargas. Si el dolor es más controlable, entramos en fase poco irritable, donde el foco es fuerza, movilidad y retorno progresivo.
No, la EPI/EPTE no es necesaria en todos los casos de tendinitis de Aquiles. Se indica sobre todo en tendinosis y dolor crónico cuando el tejido ha perdido capacidad de carga, siempre integrada en un plan de fuerza.
La vuelta al deporte tras una tendinitis de Aquiles no la marcamos solo por semanas: avanzamos por criterios (tolerancia al impacto, fuerza, respuesta al día siguiente y capacidad para cargas excéntricas rápidas).
Ven a visitarnos o reserva tu consulta en nuestra clínica de Fisioterapia en Sant Cugat.